
La Argentina tiene un calendario de pagos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que suma más de 73.500 millones de dólares entre 2027 y 2046. Según el cronograma del organismo, los vencimientos se concentran en los próximos años y alcanzan su pico en 2030.
Ese año, el país deberá desembolsar más de 11.600 millones de dólares. En 2031, los pagos previstos superan los 11.000 millones.
Los años más exigentes
El período más complicado va de 2028 a 2032, cuando los vencimientos anuales superan los 8.000 millones de dólares. Entre 2037 y 2046, en cambio, los compromisos son considerablemente menores, con pagos anuales estimados en torno a los 212 millones de dólares.
Antes de llegar a esos años, el Gobierno deberá cumplir con dos pagos durante el último tramo de 2026. Tras haber desembolsado 795 millones de dólares a fines de septiembre, el país deberá pagar 881 millones en noviembre y 340 millones en diciembre. Con estos montos, los pagos al FMI correspondientes a 2026 alcanzarán aproximadamente los 4.483 millones de dólares.
Además, el organismo prevé un desembolso de alrededor de 870 millones de dólares durante lo que resta del año, sujeto a las condiciones del programa vigente.
Cómo planea afrontarlos el Gobierno
El Gobierno de Javier Milei apuesta a que el ingreso de divisas por exportaciones permita cumplir con los compromisos. Entre los sectores en los que pone el foco figuran el desarrollo de Vaca Muerta, la expansión de la producción energética, los proyectos de minería de cobre y litio, el agro y las exportaciones de servicios basados en el conocimiento.
El objetivo, según el equipo económico que encabeza Luis Caputo, es fortalecer la disponibilidad de dólares y reducir progresivamente la dependencia del financiamiento internacional.
Un posible adelanto de pagos
Durante las reuniones anuales del FMI, que se desarrollan hasta este domingo en Tailandia, la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, destacó las perspectivas de la economía argentina y planteó la posibilidad de que el país adelante la cancelación de sus compromisos.
"Serán como Grecia, pagarán por adelantado", expresó Georgieva durante una actividad compartida con Caputo.
El ministro reconoció que se trata de un desafío importante y aseguró que el país ya trabaja en esa dirección.
No obstante, la posibilidad de adelantar la deuda dependerá de la evolución económica, de la acumulación de reservas y de la capacidad del país para generar los recursos necesarios sin comprometer otros pagos.
Prioridad frente a otros acreedores
La Argentina es el principal deudor del FMI, situación que también influye en la percepción de riesgo de los inversores internacionales. El organismo es considerado un acreedor prioritario frente a otras obligaciones financieras, lo que implica que, ante eventuales dificultades para conseguir dólares, el país tendría incentivos para privilegiar los pagos al Fondo.
Esa situación puede generar incertidumbre entre los tenedores de bonos argentinos, sobre todo cuando coinciden vencimientos importantes con necesidades de financiamiento del Estado.
Según la nota, la acumulación de reservas, el acceso al crédito internacional y el aumento de las exportaciones serán factores determinantes para afrontar los años de mayor exigencia, que se concentran entre 2027 y 2032.